miércoles, 21 de octubre de 2015

Crowfunding, una reflexión de un amante del mismo.



Bueno bueno bueno...

Los que me conocéis sabéis que soy un tipo muy malhablado (demasiado) y tengo cierta tendencia iracunda, pero he contado hasta diez y me he propuesto no blasfemar en este articulo. Al menos lo intentare, lo prometo.

Veamos, como alguna vez he comentado, mi colección de miniaturas se cuenta por varios millares, y llevo mas de veinte años inmerso en este mundillo, cosa que hace que tenga contactos con varias marcas, pintores, escultores, empresas, plataformas, asociaciones y demás, cosa que hace que muchos días de mi correo salga humo, pues recibo constantes invitaciones, anuncios, novedades, crowfundings y muchas frikadas más. Al grano.

Hoy, como tantos días, abro mi correo y me encuentro un crowfunding nuevo, y como sabéis que padezco cierta tara con dicho sistema (me encanta, no lo puedo evitar) lo abro, algo extrañado por el titulo (Sexy orc miniatures) y no sin cierta curiosidad, para encontrarme con unas fotos... Bueno, digamos que a la altura de los elfos de Mantic.

Esto me ha animado a una pequeña reflexión, puesto que en los años recientes la avalancha de nuevos escultores, marcas, minis, proyectos parece que se nos ha ido un pelín de las manos. Esto, señores, es un mercado muy competitivo, que NO esta en expansión, pues tiene un circulo muy cerrado de aficionados y que lejos de crecer, simplemente se mantiene, que no es poco. Pero estas cosas... A ver como lo digo... Esto es el hobby que yo AMO con pasión, al que he dedicado practicamente cada minuto de mi tiempo libre desde que no levanto un palmo del suelo y en el que me dejo cada duro que me sobra, y no se merece estos insultos a los aficionados. Hemos llegado a un punto en el que cualquiera que tenga la habilidad suficiente para esculpir una mierda se permita abrir un crowfunding, con todos sus huevos, esperando que las hordas de aficionados acudan a la novedad, tomándonos, francamente, por gilipollas en la mayoría de los casos. Hace bien poquitos años, miniaturas de maestros como los hermanos Perry, Paul Hicks, Felix Paniagua o del mismísimo Tom Meier (y no es coña) y muchos mas se quedaban sin ver la luz por que "no eran suficientemente buenas" (cuando la mayoría eran sublimes, como ciertos bretonianos...) y ahora nos llegan personajes como el tipo este que nos presenta semejante _ _ _ _    _ _ _ _ _ _ de miniaturas. Mira, me parece estupendo, y loable, que te animes a esculpir. Me parece aun mas genial que compartas tus progresos, y que nos animes a opinar sobre ellos para ayudarte a mejorar o simplemente alabar tu obra. Pero que hagas un crow de esto, con esa calidad.. Como diría el señor Duro, mira macho, vete a la...

En fin, como casi he cumplido en no blasfemar, me retiro ya, antes de que lo incumpla, un saludo a todos y espero que penséis en lo que digo, que cabe destacar que no es mas que una opinión personal.

Y si, aquí tenéis las  _ _ _ _ _ fotos.