viernes, 23 de octubre de 2015

Guerreros: La Reiksguard



Caballeros de la Reiksguard  
Fue fundada durante el reinado de Wilhelm, el primer emperador de la línea sucesoria de los príncipes de Altdorf, y sus efectivos se reclutan de entre los hijos mayores de las casas nobles. A diferencia de otras órdenes de caballería, la Reiksguard tiene un papel principal dentro del Imperio como Paladines al servicio del Emperador, dedicados a su protección directa e indirecta. Las armas de estos caballeros son las mejores que se pueden encontrar en el Viejo Mundo y sus armaduras están tan pulidas que parecen espejos, llevando actualmente los colores del Emperador Karl Franz.
Los caballeros de la Reiksguard conforman las mejores tropas del Emperador, por lo que no es de extrañar que estén asignados a su cuidado personal, componiendola casi de forma exclusiva. Por ello, muchos de los maestres de la orden han servido como guardaespaldas del Emperador tanto en el campo de batalla como fuera de él. La orden está establecida en el castillo de Reiksguard, una fortaleza enorme que es uno de los más fuertes bastiones del Imperio.
Organización
Los regimientos de Caballeros de la Reiksguard son guiados por nobles y por lo general reclutados en sus provincias de origen. Tener a cargo el mando de una unidad de estos caballeros es considerado como una ocupación adequada y muy deseada por los hijos más jóvenes de las casas nobles del Imperio, ya que muchos utilizan esto como una oportunidad para destacar más que sus hermanos mayores, los cuales pueden estar al mando de los ejércitos y las milicias de sus provincias de origen. Existe una gran rivalidad entre los regimientos de caballería dirigidos por varios nobles de la misma o distintinta casa noble, por ver quien alcanza una mayor gloria en el campo de batalla.
Reiksguard
A pesar que la infantería no tiene la misma imagen imponente y formidable de los caballeros montados, en el campo de batalla no son tan fáciles de abatir con disparos de artillería, al mismo tiempo que no dejan de ser una fuerza de combate igual de formidable. Suelen estar establecidos cerca del Palacio Imperial y se les puede ver desfilar por las calles, acompañando al Emperador como escolta en los temas de estado y viajes diplomáticos donde se les encontrara patrullando por las murallas de la ciudad o fortaleza.
Los miembros de el Reiksguard son reclutados de todas las partes del Imperio, y sus filas están abiertas a todos los jóvenes de origen noble, independientemente de la provincia de dónde vivan. La tradición marca que el gran maestre de la Reiksguard sea también el mariscal del Reik, es decir, el jefe de las tropas imperiales por detrás del Emperador. Actualmente el cargo lo ostenta el mariscal Kurt Helborg, clasificado como uno de los guardaespaldas personales del Emperador en las ocasiones de las apariciones públicas y deberes de estado.

En batalla, la Reiksguard prefiere luchar en grandes regimientos para acobardar al enemigo gracias al esplendor de su librea. La historia imperial está llena de historias que hablan de las grandes victorias obtenidas por esta orden de caballería, de las cargas de caballería y las defensas de los infantes. A pesar del poder y de la influencia que tienen gracias a una reputación así, la Reiksguard siempre se ha mantenido apolítica y ha secundado al emperador regente (a diferencia de otras órdenes).
Círculo Interior
Incluso entre la élite suprema de los ejércitos del Imperio, hay algunos que superan a sus camaradas como héroes natos. Esto era cierto especialmente en los miembros de la Reiksguard encargados de proteger al Mariscal del Reik. Aunque solo son veinte guerreros a caballo, su presencia en el campo de batalla ha sido comparada a menudo con la de todo un regimiento de Tropas Estatales.
Apariencia
La Reiksguard utiliza unas magníficas armaduras brillantes, pulidas tan a fondo que parecen ser un espejo, decoradas con cintas rojas y adornadas con la insignia de la Reiksguard. Sus cascos están adornados con grandes crestas de plumas de color rojo y blanco en honor al Emperador, y crestas extravagantes o elaboradas con el escudo de la familia del comandante. Todos los caballeros portan los escudos blasonados con una calavera y las iniciales del Emperador actual (en este caso, KF de Karl Franz).
Los jinetes llevan lanzas con grandes banderolas decoradas con coronas, mostrándolas mientras montan en grandes sementales fieros y orgullosos. Es bastante común y popular que se pinten en las bardas el martillo de Sigmar, grifos, el Victorium et Mortis, entre muchos otros símbolos.
Los regimientos de infantería de Reiksguard tienen que protegerse con los escudos y las placas de la armadura, las cuales están adornadas con plumas y cintas, que igualmente están muy pulidas. Al igual que los caballeros montados, suelen estar armados con espadas y escudos, aunque no es raro verlos con espadas a dos manos o alabardas.

El emblema de la bandera de Reiksguard tiene por un un lado y el escudo nacional del Emperador y por la otra el de Sigmar.