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lunes, 6 de noviembre de 2017

10 películas de terror que -quizás- no has visto y -quizás- deberías ver...

...Y es que como curiosamente los tops es lo que veo que mas visitas recibe y mas os gusta, os traigo otro. Esta vez de un género que en el fondo  a todos los frikis nos mola, por que, que coño, somos así... Como siempre, no están por orden ni nada parecido, simplemente son algunas películas que, desde mi criterio PERSONAL considero que son grandes y mas o menos desconocidas que merecen un visionado. Espero que os guste, hamijos, ¡un saludo!.

1- Babadook.



Una genialidad. Curiosamente me topo con mucha gente que dice que no le gusta, y al preguntarle sobre ella, me doy cuenta de que no se han enterado de absolutamente nada de la película. Como referencia os diré que William Friedkin -director de "El Exorcista"- afirmó que era la película mas aterradora que había visto jamas. Una película con un tempo relajado, un lenguaje narrativo brutal y unas interpretaciones sobresalientes de unos actores absolutamente desconocidos. Eso sí, para los que aún no la hayáis visto, muy atentos a todos los diálogos, son importantísimos y perderte unos segundos puede hacer que en el desenlace de la película no sepas por donde van los tiros. Nacida de un crowdfunding, se ha convertido en una de las mas interesantes y satisfactorias propuestas de los últimos años. Y sin una gota de sangre, "hoygan".


2-  The Blackcoat’s Daughter

Una muy desconocida y original propuesta, que parte de los sucesos que acontecen a dos jóvenes estudiantes mientras esperan a sus padres en las vacaciones de navidad de un internado femenino. Una historia en tres líneas que hay que tomarse con tranquilidad, pero que ofrece una inusitada historia y distinta a lo habitual, con un final sorprendente. Odiada y amada a partes iguales, y por cierto, con una sobresaliente Emma Roberts.


3- It Follows

Para este que os escribe, una de las mejores que se han publicado en los últimos años, y una demostración clara de que no hace falta un gran presupuesto ni un reparto estelar para hacer una magnífica película. Partiendo de una premisa tan simple como el "tu la llevas", nos muestra una sobrecogedora historia que desde la sencillez consigue encandilarnos, filmada siguiendo algunos patrones ochenteros y con una banda sonora que ayuda a que entremos en atmósfera. La angustia y constante persecución que sufre Jay, la prota, la convierte en una de mis favoritas de esta lista.




4- The Midnight Meat Train 

Mi historia con esta pelí es curiosa. Como gran aficionado a los relatos de Clive Baker que soy, al enterarme de la existencia de este film basado en uno de los relatos de los famosos "libros de sangre" me decidí a verla una tarde random, esperando encontrarme una película del montón y me llevé una muy grata sorpresa. Con un reparto inesperado para un film de bajo presupuesto, nos pondrá en la tesitura de un fotógrafo que, alentado por la promesa de una exposición en una famosa galería, comienza la investigación de un asesino en serie, y esa busqueda le conducirá de lleno a el... Para su desgracia. Creo que no tiene versión en castellano, aunque no lo puedo asegurar. Y por cierto, esta SÍ tiene sangre para llenar un par de piscinas, así que los aprensivos abstenerse...



5- Los Extraños (The Strangers)

Vale, esta no es exactamente desconocida, pero considero que es mucho menos famosa de lo que debería. Inspirada en los crímenes de la familia Manson, nos muestra la angustiosa noche de una pareja en plena crisis que son asediados por un misterioso trío de enmascarados. Unos planos magistrales acompañados de un brutal lenguaje narrativo son las cartas de presentación de esta joyita que no puede faltar en tus visionados, y que por cierto tendrá segunda parte este año. Esperemos que no decepcione.




6- The Seasoning House 

Una de las mas desconocidas de la lista. En esta cinta británica se nos cuenta la historia de un burdel ilegal en los Balcanes, en el que chicas menores son obligadas a satisfacer sexualmente a unos soldados bastante poco representativos de la nobleza de la milicia. Esto hará que una joven sordomuda planeé cuidadosamente una huida y una brutal venganza contra ellos... Entretenida y sorprendente, una autentica joyita oculta.


7- Last Shift

Esta ya la nombré alguna vez en el vloj, pero es que me encantó. Partiendo de una idea tan simple como la primera guardia de una policía novata, con toda la acción transcurrida en el mismo escenario -una comisaría que acaba de ser trasladada y que cierra para siempre ese mismo día- se nos contará una aterradora historia con influencias desde Poe hasta Lovecraft, que enlazará una tragedia con la vida personal de la protagonista. Sorprendente.



8- Torment

Otra ultra-desconocida. En la misma linea que Tu eres el siguiente o Los extraños, -lo que ahora se llama género home invation, pero que a mi me sigue pareciendo un Slasher mas refinado-  nos encontramos con un largometraje canadiense -algún día hablaremos de lo que le gustan a los canadienses estas cosas y la cantidad de industria que producen allí al respecto- en el que una arquetípica familia se encuentra con que tienen unos inesperados y poco agradables acompañantes durante sus vacaciones rurales. Unas buenas interpretaciones y unos geniales planos le valen a esta pelí que le echéis un ojo.




9- Pontypool 

Esta me apuesto que la mayoría ni la había escuchado, y es una muy agradable sorpresa -amén de un WTF bastante interesante-. El mayor merito de esta MUY RECOMENDABLE película consiste en su abrumadora originalidad, pasándose por el arco del triunfo todos los tópicos del terror y consiguiendo que el espectador se quede un buen rato atrapado al sillón y preguntándose que cojones ocurre. Al igual que en Last Shift, casi toda la acción transcurre en un mismo escenario, con un prologo sobresaliente y una atmósfera de terror que va in crescendo, acentuada por la intriga de no saber que esta pasando. No revelo mas por que algún spoiler descuidado os jodería la pelí, y os recomiendo que si podéis ni siquiera leáis la sinopsis. Una de las mejores de la lista, sin duda.



10- ¿Quién puede matar a un niño?


Vale, ya se lo que estáis pensando:

 ¿¡Como que desconocida, hijo de puta!? ¡Pero si ha abierto la mitad de festivales de cine de terror en España! 


Bien, vamo a calmarnoh...desde luego no es desconocida, pero os sorprendería la cantidad de gente aficionada al género que NO la ha visto -aunque en círculos públicos digan que sí- y considero que es deber el haber visto esta autentica maravilla del terror patrio. No me canso de decir que en España el terror lleva aroma a pata negra, y es que aquí en eso somos cojonudos. Casi tanto como en infravalorarnos, pero eso es otro tema en el que no voy a entrar... El caso es que esta cinta del Maestro -con mayúscula- Narciso Ibañez Serrador ha cosechado éxitos durante cuatro décadas -que se dice muy pronto- y cuenta con remakes a nivel internacional. Un "slasher" adelantado a su época, y que si vemos en el contexto del marco en que salió, es totalmente revolucionario, que nos sitúa en una ficticia localidad de la costa mediterránea cuando una pareja de turistas descubrirán poco a poco y con horror como la locura se ha adueñado del pueblo.Si no habéis visto, ya estáis tardando.




Ale, espero que os haya gustado hamijos, el mes que viene, otro top... 
















lunes, 23 de octubre de 2017

Trailer de "Errementari: El herrero y el Diablo"...

Buena pinta tiene, espero que el hecho de estar en Vascón no juegue en su contra a la hora del mercado internacional, por el desconocimiento al respecto del mismo. Por mi parte, un espectador asegurado en su estreno ;)


miércoles, 26 de abril de 2017

Corto: The Crossing.

Pues una genialidad que os traigo. Resulta que para el Alien Day se ha lanzado un cortometraje OFICIAL que sirve como prólogo a Alien: Covenant. En el mismo se nos narran los hechos acontecidos inmediatamente después de Prometheus, con la Dra. Shaw y el sintético David. La idea, sinceramente, me parece una genialidad que espero que se extienda. Ahí tenéis el corto. ¡Un saludo, hamijos!





miércoles, 29 de marzo de 2017

Al fin, tráiler del remake de IT.

Tras muchísima expectación, y el visto bueno del mismísimo Stephen King, por fin tenemos con nosotros el primer tráiler oficial de IT y al nuevo Pennywhise. Ahí va.

martes, 21 de febrero de 2017

Promo de Tales from the Crypt.


La mitiquísima serie de la HBO volverá a nuestras pantallas gracias a TNT como supimos hace meses, pero ahora tenemos -¡por fin!- la primera promo de la serie. Según su nuevo director, M. Night Shyamalan, al cual veréis en la promo, muchas de las historias estarán directamente basadas en los cómics, así que estaremos muy pendientes como los amantes de la serie que somos. Ya huelo esa maravillosa serie B... 
Ahí os dejo la promo, espero que os guste:



sábado, 5 de noviembre de 2016

Deep Madness, un interesantísimo KS al cual solo restan seis días...



Pese a ser mecenas del proyecto desde que salió -Yo y mi incesante afición por quedar en la mas absoluta ruina, ya sabéis- aún no os había hablado de el. Y ahora, que solo queda una semana para que acabe, me parece un momento genial para hacerlo. Veamos...

Comencemos diciendo que el juego ha recaudado un 900% de lo que pedía en un principio, por lo que es un proyecto mas que cumplido. Nos las vemos ante una bestia que incluira mas de 150 miniaturas de, a priori, gran calidad con un estilo horror-ciencia ficción-futurista bastante chulo. Claramente influenciado por un estilo lovecraftiano -de boca de sus creadores- el juego nos promete una experiencia inmersiva de terror para hasta seis jugadores, combates tácticos y muy estratégicos donde habremos de usar el coco. Así mismo, en un primer vistazo, os puedo decir que los concept son una pasada, los tiles tienen muy buena pinta y el juego tiene un sistema narrativo que puede ser una pasada, me recuerda mucho a "Conan", obviando la diferencia de universos. Se han desbloqueado una barbaridad de adds y sorpresas, y siguen haciendolo a buen ritmo, y además el juego tendrá... ¡Traducción al castellano! Eso si, diez dolares mediante, pero bueno, ya es algo...

Os animo a echarle un ojo, por que de precio la verdad es que esta muy bien, y valdrá cerca del doble fuera del Kickstarter. ¡Un saludo hamijos!





Para mas info o participar en el Kickstarter: https://www.kickstarter.com/projects/diemensiongames/deep-madness

jueves, 20 de octubre de 2016

Bluebeard´s Bride, un JdR de tablero terrorífico que lo peta en Kickstarter.



¿Recordáis la fabula de Barbazul? El horrible marido que guardaba los cuerpos de sus antiguas esposas en una habitación, y demás desgracias...

Pues bien, de mano de Marissa Kelly, creadora de varios JdR, nos llega el Kickstarter "Bluebeard´s Bride", una revisión del clásico en tablero y con el horror gótico por enseña. Distintas clases, exploración, puzzles y un siniestro ambiente -El concept es simplemente soberbio- nos promete esta maravilla con unas partidas de entre tres y cuatro horas según sus creadores, donde tomaremos los roles de las esposas del Barbazul. Esta podría ser la sorpresa de 2017. Pintaza señores, ahí lo dejo.

jueves, 5 de mayo de 2016

John Kenn Mortensen, un maestro del terror visual.





Hoy vemos la obra de un genio, que para mas inri tiene un paralelismo con su vida laboral en la que es guionista y director de programas infantiles. Vamos, que o los niños le tienen tan hasta los mismísimos y esta deseando que monstruos se los lleven, o estamos ante un genio bipolar. El caso es que este ilustrador danes que dibuja en Post-its (en serio) y que se inspira en Lovecraft y Stephen King, entre otros, y que usa unicamente lapices para meternos en su mente, se merece, viendo que su obra esta empezando a hacerse internacional, se merece que cuanto menos le dedique unas lineas en este vloj, que su impactante obra bien lo merece. Por ahora, algunas editoriales como  Elliot Edizioni,  vía web, nos permiten hacernos con recopilatorios de su obra, pero no me cabe duda que en breve tendremos mucho mas material físico sobre su obra, que como os digo, camina a pasos agigantados a hacerse un nombre en el panorama del terror internacional. Os dejo algunos de sus trabajos, que seguro os llamaran la atención.













Para ver mas trabajos suyos, pasaos por su blog: http://johnkenn.blogspot.com.es/


domingo, 1 de mayo de 2016

La revista Weird Tales, historia viva de un mito.



El caso es que hace unas semanas, en algún lugar a orillas del Tamesis me encontré algunos números antiguos de Weird Tales en un mercadillo. Pese a que tengo algunos números (mucho mas recientes) por casa, me dispuse a hacerme con ellos, porque me encantan, pero el caso es que como íbamos a contra reloj, con amigos y no mucho tiempo, me dije a mi mismo que después de comer echaba un ojo a fondo en el sitio en cuestión y me llevaba los números, y posiblemente algo mas. Pero queridos lectores, se da el caso de que aquel que redacta este artículo tiene la cabeza en los oníricos mundos de R´lyeh, y se me fue el santo al cielo, con lo que me llevo maldiciendo desde entonces, y mal que mal, se me ocurrió dedicar un artículo a tan laureada revista en este, nuestro vloj.

Portada del ultimo numero en USA

“Relatos fantásticos, extraños, grotescos a veces, narrando historias anormales y extrañas, en una palabra, cuentos que le dejarán sin aliento”.



Así, en el Chicago de 1923, con esta frase, nacía la mítica Weird Tales, icono de la cultura Pulp que tanto nos apasiona, y desde luego un referente para todos aquellos amantes del terror, la fantasía y la ciencia ficción, como los que pobláis este vloj. De la mente del genio J. C. Henneberger, decidió dar un hueco en su revista a jóvenes escritores de géneros por aquellas menores, mal pagados, para que se hicieran un nombre, siendo impresionante el numero de escritores de renombre que empezaron en esta publicación. En sus paginas escribían nada menos que H.P. Lovecraft (de cuya relación con la revista ya hablaremos en otra ocasión, que da para historia aparte) y que publicó aqui, entre otros muchos, el mítico Dagon, Robert E. Howard (creador de Conan y Solomon Kane, que nacieron en esta revista) o Seabury Queen, considerado por muchos el mayor genio del terror breve.


Es una época de universos inexplorados, de nuevos horizontes en habitaciones cerradas con olor a tabaco, de un relevo de los Penny Dreadful ingleses y de escritores mal pagados (muchos de ellos auténticos genios) que escribieron su nombre con letras de oro en el mundillo del Pulp. Con un parón de 1954 a 1988, debido a la competencia del comic que arrasaba entre la juventud por aquel entonces, y reanudando la impresión en su numero 280 de la mano de George H. Scithers, John Gregory Betancourt y Darrell Schweitzer, reanudando las tiradas con el número 280. Pese a haber pasado por distintas editoriales y compañías, la revista se mantiene firme, aunque su ultimo numero fue en primavera de 2014, como un baluarte de aquellos que amamos esas amarillentas páginas de papel astroso sin guillotinar y que pasamos horas viajando por los imaginarios mundos de los genios de la literatura, a lo cual no puedo evitar a los jóvenes de mi alrededor y ver como consideran terror y calidad las cosas como Paranormal Activity *Facepalm*.

La HBO, por cierto, compro los derechos de la revista y se lleva años rumoreando que planean una antología al mas puro estilo “Historias de la Cripta”, pero esto no es mas que rumorología, excepto lo de la compra de derechos que es cierta.

Os dejo, para finalizar y como imperecedero homenaje a esta revista de culto, un relato publicado en esta revista, nada menos que del maestro Lovecraft, en colaboración con C.M. Eddy (que trabajaron juntos mas veces). Pese a que leer en el pc sea una mierda, echadle un ojo que merece la pena, hamijos.

El devorador de fantasmas.

The Ghost-Eater, H.P. Lovecraft (1890-1937) C.M. Eddy, Jr (1896-1967)


¿Locura? ¡Quisiera poder pensar así! Pero cuando estoy a solas, tras caer la noche, en los desolados lugares a donde me llevan mis vagabundeos, y escucho, cruzando los vacíos infinitos, los ecos demoníacos de esos gritos y gruñidos, y ese detestable crujido de huesos, me estremezco de nuevo con el recuerdo de aquella espantosa noche.

Sabía menos de montería en aquellos días, aunque ya entonces la naturaleza me llamaba tan fuerte como lo hace ahora. Hasta esa noche me había cuidado siempre de contratar un guía, pero las circunstancias me forzaron bruscamente a desenvolverme por mis propios medios. Era mediados del verano en Maine, y a pesar de mi gran necesidad en ir desde Mayfair a Glendale antes del siguiente mediodía, no pude encontrar quien me guiara. A menos que tomase la larga ruta a través de Potowisset, que no me llevaría a tiempo a mi meta, habría de cruzar espesos bosques; pero cada vez que preguntaba por un guía me topé con negativas y evasivas. Forastero como era, me resultaba extraño que cada cual tuviera una rápida excusa. Había demasiados “negocios importantes” en ciernes para un villorrio perdido, y sabía que los lugareños mentían. Pero Todos tenían "deberes imperiosos", o eso decían, y no podían más que asegurarme que la senda a través de los bosques era muy sencilla, corriendo recta hacia el norte y sin la menor dificultad para un mozo vigoroso. Si partía cuando la mañana era aún temprana, aseguraban, podría llegar a Glendale a la puesta del sol y evitar una noche al raso. Aun entonces no sospeche nada. La perspectiva parecía buena, y decidí intentarlo a solas, dejando a los perezosos pueblerinos atrás con sus asuntos. Probablemente podría haberlo intentado aun recelando, porque la juventud es testaruda, y desde la niñez me había reído de supersticiones y cuentos de viejas.

Así, antes que el sol se estuviera en alto, me había encaminado entre los árboles por la trocha serpenteante con el almuerzo en la mano y la automática en el bolsillo y el cinturón repleto de crujientes billetes de gran valor. A juzgar por las distancias que me habían dado y el conocimiento de mi propia velocidad, supuse que llegaría a Glendale un poco después del ocaso; pero sabía que retrasándome durante la noche por algún error de cálculo, tenía suficiente experiencia en acampada como para no amilanarme. Además, mi presencia en el punto de destino no era verdaderamente necesaria hasta el mediodía siguiente. Era el clima lo que amenazaba mis planes. El sol, conforme subía abrasaba aún a través de lo más espeso del follaje, consumiendo mis energías a cada paso. A mediodía, mis ropas estaban empapadas de sudor y me sentí flaquear a pesar de toda mi resolución. Al internarme más profundamente obstruido y en muchos puntos casi bloqueado por la maleza. Debían haber pasado semanas quizás meses desde que alguien atravesara aquella ruta, y comencé a preguntarme si, después de todo, podría cumplir mi programa. A fin, sintiéndome verdaderamente famélico, busqué la zona más profunda de sombra que pude encontrar y procedí a almorzar el tentempié que el hotel me había preparado.

Eran algunos sándwiches insípidos, un pedazo de pastel rancio y una botella de vino muy flojo; aun no siendo un suntuoso festín, fue bastante bienvenido por alguien en mi estado de acalorado agotamiento. Hacía demasiado calor para que el fumar fuera gratificante, así que no saqué mi pipa. En cambio, cuando hube acabado mi comida me tumbé a lo largo bajo los árboles, tratando de reposar un rato antes de emprender la última etapa de mi camino. Supongo que fui un estúpido por beber ese vino, porque, flojo como era, fue bastante para rematar el trabajo que bochornoso y opresivo día había comenzado. Mi plan consistía en una simple y momentánea relajación, pero, con apenas un bostezo de aviso, caí en un profundo sueño.

II.
Cuando abrí los ojos, el crepúsculo se cerraba a mi alrededor. Un viento acariciaba mis mejillas, devolviéndome rápidamente mi pleno sentido y mientras ojeaba al cielo vi con aprensión que apresuradas nubes negras estaban creando un sólido muro de oscuridad, indicio de violenta tormenta. Ahora sabía que no podría llegar a Glendale antes de la mañana, pero la perspectiva de una noche en los bosques mi primera noche de acampada solitaria en la espesura parecía muy repugnante bajo esas especiales condiciones. En un instante resolví avanzar durante un rato al menos, con la esperanza de encontrar algún cobijo antes que la tempestad se desencadenara. La oscuridad se extendía sobre los bosques como un pesado manto. Las nubes bajas se tornaban aún más amenazadoras, y el viento arreciaba a un verdadero vendaval. El relámpago de un distante rayo iluminó el cielo, seguido de un ominoso retumbar que parecía esconder algún maligno propósito. Entonces sentí una gota de lluvia sobre mi mano tendida y, todavía caminando automáticamente, me resigné a lo inevitable. Otro momento y había visto el resplandor, la luz de una ventana a través de árboles y oscuridad. Pendiente de tan sólo refugiarme, me apresuré hacia allí… ¡Quisiera Dios que me hubiera dado la vuelta y huido! Había una especie de claro imperfecto, en cuya parte más alejada, con su zaga contra el bosque primitivo, se levantaba una construcción. Había esperado encontrar una choza o una cabaña, pero me detuve sorprendido cuando divisé una casita limpia y de buen gusto con tejado de dos vertientes, de unos 70 años de antigüedad a juzgar por su arquitectura, aunque todavía en un estado de conservación que demostraba la atención más celosa y civilizada. A través de los pequeños paneles de una de las ventajas inferiores brillaba una intensa luz, y hacia ella azuzado por el impacto de otra gota de lluvia me apresuré cruzando el claro, aporreando ruidosamente las puertas tan pronto como alcancé las escaleras.

Con prontitud, mis golpes tuvieron respuesta en una voz profunda y agradable que pronunció una sola palabra:

-¡Adelante!

Empujando la puerta desatrancada, entré en un penumbroso salón alumbrado desde un zaguán abierto a la derecha, más allá del cual había una habitación atestada de libros con la ventana iluminada. Mientras cerraba la puerta exterior a mi espalda, no pude por lo menos que reparar en un extraño aroma en la casa; un perfume débil, elusivo, casi definible que de alguna forma sugería animales. Mi anfitrión, supuse, debía ser un trampero que regentaba sus negocios allí mismo. El hombre que había hablado se sentaba en una amplia butaca junto a una mesa central de mármol, con su forma enjuta envuelta en una larga bata gris. La luz de una poderosa lámpara de petróleo resaltaba sus facciones agudas y afeitadas; con lustroso y fino cabello largo y bien peinado; regulares cejas castañas que se unían en ángulo inclinado sobre la nariz; orejas bien formadas, emplazadas abajo y atrás en la cabeza; y amplios y expresivos ojos grises, casi luminosos en su interés. Al sonreír una bienvenida, mostró un magnífico juego de firmes dientes blancos, y mientras me señalaba una silla con un ademán, me percaté de la delgadez de sus delicadas manos, con largos y ahusados dedos de rojizas y almendradas uñas ligeramente curvas y exquisitamente manicurazas. No podía menos de preguntarme por qué un hombre de tan avasalladora personalidad podría elegir la vida de recluso.

-Perdón por la intromisión -me excusé-. Pero estoy tratando de llegar a Glendale antes de la mañana, y una tormenta me hizo buscar un refugio.

Como corroborando mis palabras, en este momento llegó un intenso relámpago, una reverberación chasqueante y la primera descarga de un aguacero torrencial que batía demencialmente contra las ventanas. Mi anfitrión, que parecía ajeno a los elementos, me dedico otra sonrisa al responder. Su voz era entonada y bien modulada, y sus ojos mostraban un serenidad casi hipnótica.

-Sea bienvenido a la hospitalidad que yo pueda ofrecerle, aunque me temo que no sea mucha. Tengo una pierna tullida, por lo que tendrá que hacerse cargo. Si tiene hambre, encontrará abundancia en la cocina… ¡abundancia de comida, no de ceremonia!

Creí detectar una levísima traza de acento extranjero en su tono, aunque su lenguaje era fluido e idiomáticamente correcto. Alzándose a impresionante altura, se dirigió hacia la puerta con largos y renqueantes pasos y me percaté de los brazos inmensos y velludos que colgaban a cada lado, en curioso contraste con sus delicadas manos.

-Venga -invitó-. Traiga la lámpara con usted. Puedo sentarme igual de bien en la cocina que aquí.

Le seguí al salón y a la habitación de más allá, y en esa dirección descubrí el montón de leña en la esquina y el aparador del muro. Unos instantes más tarde, mientras el fuego brincaba alegremente, le pregunté si no debería preparar comida para dos; pero él declinó cortésmente. Hace demasiado calor para cenar me dijo además, he tomado un bocado antes que usted llegara. Tras lavar los platos dejados por mi solitario refrigerio, me senté un rato, fumando satisfecho mi pipa. Mi anfitrión formuló unas pocas preguntas sobre los poblados vecinos, pero cayó en un sombrío mutismo cuando supo que era un forastero. Mientras guardaba silencio, no pude menos que sentir una calidad de extraño en el, un algo insólito y soterrado que a duras penas podía ser analizado. Estaba casi seguro, por otra parte, que yo era tolerado a causa de la tormenta, más que ser bienvenido con genuina hospitalidad. En lo que respecta a la tormenta, parecía haberse agotado.

Fuera, ya había clareado puesto que había una luna llena entre las nubes y la lluvia había menguado hasta una simple llovizna. Quizás, pensé, podría completar mi viaje después de todo; una idea que insinué a mi anfitrión.

-Mejor aguardar hasta mañana -insistió-. Dice que está pensando ponerse en marcha y hay sus buenas tres horas hasta Glendale. Tengo dos alcobas arriba, y es usted bienvenido a una si quiere quedarse.

Había tal sinceridad en su invitación que disipaba cualquier duda que pudiera haber tenido acerca de su hospitalidad, y decidí que su silencio era el resultado del largo aislamiento de sus semejantes en estas soledades. Tras permanecer sentado sin proferir palabra durante el tiempo que tardé en fumar tres pipas, finalmente comencé a bostezar.

-Ha sido un día mas bien agotador para mí -admití-. Y creo que sería mejor que me fuera a la cama. Debo levantarme al alba, ya sabe, y retomar mi camino.

Mi anfitrión agitó el brazo hacia la puerta, a través de la que podía ver el salón y las escaleras.

-Venga -me indicó-. Lleve la lámpara con usted. Es la única que tengo, pero no me importa sentarme en la oscuridad, la verdad. La mitad del tiempo no la enciendo, cuando estoy solo. El petróleo es difícil de conseguir aquí y voy raramente al pueblo. Su alcoba es la de la derecha, al final de las escaleras.

Tomando la lámpara, y volviéndome en el salón para desearle buenas noches, pude ver sus ojos relucir, de una forma parecida a la fosforescencia, en la oscurecida estancia que había abandonado; durante un momento pensé en la jungla y en los círculos de ojos que a veces fulguran justo más allá del radio de la hoguera. Luego, subí las escaleras. Mientras alcanzaba el segundo piso, pude escuchar a mi anfitrión renqueando por el salón hacia la habitación de abajo y comprendí que se movía con seguridad de búho a pesar de la oscuridad. Verdaderamente, tenía poca necesidad de lámpara. La tormenta había acabado, y al entrar en la habitación asignada la descubrí iluminada por los rayos de la luna llena que caían sobre la cama desde la ventana sin cortinas orientada hacia el sur. Apagando la lámpara y sumiendo la casa en la oscuridad a excepción de los rayos de la luna, olfateé un punzante olor que se imponía sobre el aroma del queroseno…el olor casi animal que había notado al entrar en el lugar. Crucé hasta la ventana y la abrí de par en par, inspirando profundamente el fresco y limpio aire nocturno.

Cuando comenzaba a desvestirme me detuve casi instantáneamente, reparando en el cinturón de dinero, aún situado sobre mi cintura. Quizás, reflexioné, convenía no ser imprudente o descuidado, ya que había leído acerca de hombres que aguardaban solo una ocasión para robar o incluso dar muerte a los extraños en el interior de sus moradas. Así, colocando las ropas de cama para hacerlas parecer a una figura dormida, alcance la única silla de la estancia entre las envolventes sombras, cargando y encendiendo de nuevo mi pipa, y tomando asiento para descansar o vigilar, según lo requiriera la ocasión.

III.
No podía llevar mucho rato sentado cuando mis sensibles oídos captaron el sonido de pisadas subiendo las escaleras. Todos los viejos cuentos sobre anfitriones ladrones vinieron a mi cabeza, pero otro instante de escucha reveló que las pisadas eran francas, fuertes y descuidadas, sin atisbos de disimulo; mientras que los pasos de mi anfitrión, por lo que había oído desde el final de las escaleras, eran zancadas blandas y renqueantes. Apagando las brasas de mi pipa, la puse en mi bolsillo. Después, empuñando y teniendo mi automática, me levanté de la silla y caminé de puntillas por la estancia, agazapándome tensamente en un punto desde el que podía cubrir la puerta. Ésta se abrió, y en el pozo de luz lunar entró un hombre que nunca había visto. Alto, de anchas espaldas y distinguido, con el rostro medio tapado por la espesa barba cuadrada y el cuello cubierto con una gran pieza de tela negra, de un corte tan obsoleto en América que le señalaba, indudablemente, como extranjero.

Cómo había entrado en la casa sin que me apercibiera es algo fuera de mi entendimiento, no pudiendo creer ni por un instante que estuviera oculto en la otra alcoba del salón abajo. Mientras le observaba pensativamente bajo engañosos rayos de luna, me pareció que podía ver directamente a través de la robusta forma; pero quizás esto sólo fue una ilusión derivada de mi repentina sorpresa. Percatándose del desarreglo de la cama, pero desdeñando evidentemente la fingida ocupación, el extranjero musitó algo para sí mismo en una lengua extraña y procedió a desnudarse. Lanzando sus ropas a la silla que había desocupado, se metió en la cama, se arropó y en uno o dos segundos estaba resollando con la regular respiración de alguien profundamente dormido. Mi primer pensamiento fue buscar a mi anfitrión y pedirle una explicación, pero un segundo más tarde decidí que sería mejor asegurarse que tal incidente no es una secuela de mi sueño de borracho en los bosques. Aún me sentía flojo, desmayado y, a despecho de mi reciente cena, estaba tan hambriento como si no hubiera comido nada desde el almuerzo del mediodía. Crucé hacia la cama y la alcancé, asiendo el hombro del durmiente. Enseguida, lanzando un ahogado grito de miedo enloquecido y atónito estupor, retrocedí con pulso palpitante y ojos desorbitados. ¡Puesto que mis dedos engarfados habían pasado directamente a través del durmiente, alcanzado únicamente las sábanas de debajo!

Un análisis completo de mis sensaciones enervadas y confundidas sería inútil. El hombre era intangible, aun cuando todavía podía verle, escuchar su respiración regular y observar su figura medio envuelta de lado bajo las sábanas. Y entonces, mientras estaba a punto de creerme loco o bajo hipnosis, escuche otras pisadas en las escaleras blandas, almohadilladas, perrunas, pisadas cojeantes, tamborileando hacia arriba, arriba, arriba… Y otra vez el punzante olor animal, ahora con redoblada intensidad. Aturdido y alucinado, me arrastré una vez más tras la protección de la puerta abierta, estremecido hasta la médula, pero ya resignado a cualquier destino conocido o desconocido. Entonces, en ese pozo de fantasmal luz lunar, irrumpió la enjuta forma de un gran lobo gris. Cojo, según pude ver, pues una de las patas traseras se mantenía en el aire, como herida por algún tiro perdido. La bestia giró la cabeza en mi dirección, y la pistola resbaló de mis temblorosos dedos resonando sordamente contra el suelo.

La ascendente sucesión de horrores había paralizado rápidamente mi voluntad y conciencia, porque los ojos que ahora fulguraban mirándome desde esa cabeza infernal eran los fosforescentes ojos grises de mi anfitrión, tal y como me habían observado a través de la oscuridad de la cocina. Ni siquiera sé si me vio. Los ojos fueron desde mi dirección hacia la cama y contemplaron con glotonería al espectral durmiente. Luego, la cabeza se echo atrás, y de esa demoníaca garganta brotó el más espantoso ulular que haya oído jamás; un aullido ronco, nauseabundo, lobuno, que casi hizo detenerse a mi corazón. La forma en la cama se removió, abrió los ojos y se encogió ante la vista. El animal se agachó de forma estremecedora, y entonces mientras la etérea figura lanzaba un grito de mortal angustia humana y terror que ningún espectro de leyenda podría falsificar saltó directo hacia la garganta de su víctima, con los blancos y firmes dientes reluciendo a la luz de la luna mientras se cerraban sobre la yugular del vociferante fantasma. El gritó terminó con un gorgoteo ahogado en sangre y los espantados ojos humanos se vidriaron. Aquel grito me impulsó a la acción, y en un segundo había recuperado mi automática y vaciado el cargador en la monstruosidad lobuna ante mí. Pero escuché el impacto de cada bala mientras se enterraba en el muro opuesto sin encontrar resistencia. Mis nervios cedieron. El terror ciego me lanzó hacia la puerta y me hizo mirar atrás para ver que el lobo había hundido sus dientes en el cuerpo de su víctima. Entonces llegó aquella impresión sensorial culminante y el arrollador pensamiento derivado. Era el mismo cuerpo que yo había atravesado con la mano momentos antes… pero mientras me abalanzaba por esa negra escalera de pesadilla pude escuchar el astillarse de los huesos.

IV.
Cómo encontré el camino de Glendale o cómo conseguí atravesarlo, supongo que jamás lo sabré. Sólo sé que el alba me encontró en la colina al límite de los bosques, con la escarpada población bajo mis pies y la cinta azul del Cataqua centellando en la distancia. Destocado, sin chaqueta, con el rostro tiznado y empapado de sudor, como sí hubiera pasado la noche bajo tormenta, renuncié a entrar en el pueblo hasta recobrar un poco, al menos, la compostura. Al fin emprendí camino colina abajo por las estrechas calles empedradas de portales coloniales, hasta llegar a la casa Lafayette, cuyo propietario me miró intrigado.

-¿De dónde vienes tan temprano, hijo? ¿Cómo traes esa facha?
-Acabo de llegar atravesando los bosques desde Mayfair.
-¿Has venido… a través de los bosques del Diablo…esta noche…y…solo?

El anciano me dedicó una indispuesta mirada mezcla de horror e incredulidad.

-¿Por qué no -repuse-?. No podría haberlo hecho a tiempo por el Potowisset, y debía estar aquí a mediodía, lo más tardar.
-¡Y esta noche hubo luna llena!… ¡Dios mío! ¿Viste algo de Vasili Oukranikov o el Conde?
-¿Oiga, tengo cara de tonto? ¿Qué quiere… reírse de mí?

Pero su tono fue tan grave como el de un sacerdote al replicar:

-Debes ser nuevo por aquí, hijito. Si no, sabrías todo acerca de los bosques del Diablo, la luna llena, Vasili y el resto.

Me sentí algo atontado, aunque sabía que no debía mostrarme demasiado serio tras mis primeras afirmaciones.

-Vamos…sé que se muere por contármelo. Soy como un burro… todo orejas.

Entonces contó la leyenda a su manera seca, despojándola de vitalidad y credibilidad por falta de colorido, detalles y atmósfera. Pero yo no necesitaba de la vitalidad o credibilidad que cualquier poeta pudiera haber dado. Rememorar lo que había presenciado y recordar que no había oído el cuento hasta después de haber tenido la experiencia y huido del terror de aquellos fantasmales huesos astillándose.

-Antes había unos pocos rusos instalados entre aquí y Mayfair…llegaron tras uno de aquellos follones nihilistas, allá en Rusia. Vasilli Oukranikov era uno de ellos… un tío alto, delgado y bien plantado con brillante pelo rubio y modales encantadores. Pero se decía que era un sirviente del demonio… un hombre lobo y un devorador de hombres. Se edificó una casa en los bosques, como a un tercio del camino entre esto y Mayfair, y allí vivió solo. De vez en cuando llegaba un viajero de los bosques con algún cuentecillo extraño acerca de haber sido perseguido por un gran lobo con relucientes ojos humanos… como los de Oukranikov. Una noche, alguien le pego un tiro al lobo, y la siguiente vez que el ruso vino a Glendale cojeaba. Eso encajaba todo.

Ya no eran simples sospechas, sino hechos probados. Entonces mandó a Mayfair por el Conde su nombre era Feodor Tchernevshy y había comprado la vieja casa Fowler de tejado a dos aguas en State Street para que acudiera a verle. Todos previnieron al Conde, que era un buen hombre y un esplendido vecino, pero él dijo que sabía cuidar de sí mismo. Era la noche de luna llena. Era valiente como él solo, y cuanto hizo fue pedir a algunos de sus hombres, que tenía cerca del lugar, que le siguieran a casa de Vasili si no volvía en un plazo prudencial. Así lo hicieron…y me dices, hijito, ¿Qué has estado cruzando esos bosques de noche?

-Ya le digo que sí -traté de no parecer un embustero-. No soy ningún conde, y ¡heme aquí para contarlo!… pero, ¿Qué encontraron los hombres en casa de Oukranikov?
-Encontraron el cuerpo destrozado del Conde, hijito, y un fibroso lobo gris agazapado sobre él con fauces ensangrentadas. Puedes suponer lo que era el lobo. Y se cuenta que cada luna llena… ¿pero hijito, no viste ni oíste nada?
-¡Nada, hombre! Y Dígame, ¿qué pasó con el lobo…o Vasili Oukranikov?
-¡Toma! lo mataron, hijo… lo llenaron de plomo y lo enterraron en la casa, y luego prendieron fuego al lugar… sabe que esto fue hace sesenta años, cuando yo era un crío, aunque lo recuerde como si fuera ayer.

Me volví con un encogimiento de hombros. Todo eso sonaba demasiado extraño, estúpido y artificial a plena luz del día. Pero, a veces, cuando estoy a solas tras la caída de la noche en lugares desiertos y escucho los ecos demoníacos de esos gritos y bramidos, y ese detestable crujir de huesos, vuelvo a estremecerme con el recuerdo de aquella espantosa noche.

                                                                  H.P. Lovecraft (1890-1937)
                                                                  C.M. Eddy, Jr (1896-1967)



Y ahora, antes de ponerme mas sentimental, aprovecho para deciros que podéis suscribiros a Weird Tales por 20 dolares, una promoción que hay ahora mismo, que se nos subirá a 25$ mas por el envio desde USA (en total 39€ al cambio). Espero que hayais disfrutado, hamijos.


jueves, 31 de marzo de 2016

Ya tenemos trailer oficial de The Conjuring 2.

La idea de una saga sobre los casos del matrimonio Warren me gusta, esperemos que esta sea como la primera y sorprenda, os dejo el trailer oficial en castellano, recién estrenado.


miércoles, 16 de marzo de 2016

Ya en pre-venta "Narraciones Terrorificas"



Justo hoy me ha llegado el email por parte de los chicos de Cyberdark de que ya tienen en pre-venta el libro "Narraciones Terroríficas", recopilación de los relatos que José Mallorquí escribió para la revista del mismo nombre entre los años 1939 y 1943, e incluye:

  • "El horror transatlántico de José Mallorquí", por Armando Boix 
  • "En aquella vieja ermita" 
  • "Cheka" 
  • "Delegado de la muerte" 
  • "El juez Ibáñez" 
  • "Un fantasma en el castillo" 
  • "El secreto de Klaus Becker" 
  • "Confesión" 
  • "Miedo" 
  • "La «Luciérnaga»" 
  • "La última andanada" 
  • "El Ojo de Alá" 
  • "Ataque nocturno" 
  • "Vals" 
  • "Su última fórmula" 
  • "El gato" 
  • "El camino recobrado" 
  • "Deuda pagada" 
  • "El amuleto" 
  • "Venganza" 
  • "Narraciones Terroríficas: la belleza del horror", por Carlos Abraham
Si lo pilláis en la pre-venta, os ahorráis un lerele, que siempre va bien. como siempre, para mas info: